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viernes, 28 de mayo de 2010

¡El Mensaje fiel de Dios!

Esta es una anécdota que un día escuche y quiero compartir…

En dado momento en una iglesia se estaba celebrando una actividad o cruzada para ganar almas para Cristo, la iglesia repartió tratados e invitaciones por muchos lugares cercanos a ella. Llegado el día de la actividad el pastor de la iglesia previamente había invitado a un predicador de otra iglesia para que diera un mensaje en esta actividad; pues bueno el pastor de la iglesia comenzó a ver que iba llegando gente, la cual eran miembros de la iglesia, pero el no veía rostros nuevos, lo cual le preocupaba, ya que el pastor invitado lógicamente traía un mensaje dirigido a la temática de salvación. Unos minutos mas tarde el pastor de la iglesia vuelve a ver que sigue llegando mas gente, pero nadie nuevo, sino mas miembros de la iglesia, lo cual le preocupa todavía mas y decide hablar con el pastor invitado, al cual le dice que si no puede cambiar el tema de su mensaje, ya que los que han llegado son miembros de la iglesia, a lo cual el pastor invitado le dice que va a consultar con Dios. El pastor invitado se retira a una oficina y cierra la puerta y comienza a orar, pidiéndole a Dios que le revele cual es el mensaje que el quiere para estas personas; el pastor invitado sigue orando diciendo Señor muéstrame el mensaje, dame el mensaje que quieres que yo les de a estas personas; a lo cual Dios le responde “YA TE LO HE DADO”
El pastor invitado se levanta y sale; el pastor de la iglesia le dice, que si ya tiene el mensaje, a lo cual el pastor invitado le dice que no, que tiene el mismo, y el pastor de la iglesia le vuelve a pedir que lo cambie, ya que todos los que han llegado son miembros de la iglesia. El pastor invitado vuelve a entrar en la oficina y ora con Dios; Señor te pido que me des un mensaje para estas personas; el Señor le vuelve a decir “YA TE HE DADO EL MENSAJE” el pastor invitado le dice, pero Señor estas personas son miembros de la iglesia, son como mil personas y todos son miembros, el señor le dice “EL MENSAJE QUE TE HE DADO ES EL QUE QUIERO QUE LES LLEVES” a lo cual el pastor invitado responde, Señor pero acaso algunos no se salvaran Señor, “SI YO VINIERA HOY MUCHOS NO SE IRIAN COMIGO” el pastor invitado responde, pero señor son mil, acaso 900 se irían contigo, “900 NO SE IRIAN CONMIGO SI YO VINIERA HOY” pero Señor, entonces 800, “800 NO SE IRIAN COMIGO SI YO VINIERA HOY”, pero señor, acaso 600, “600 NO SE IRIAN COMIGO”, pero será acaso que 400 señor, “400 NO SE IRIAN COMIGO”, pero entonces Señor dime, cuantos se irían contigo si tu vinieras hoy, “SI YO VINIERA HOY SOLO SE IRIAN COMIGO 40”…

Esta reflexión y anécdota de la realidad de nuestro mundo, nos hace pensar lo siguiente:
Si Jesús viniera hoy, tu te irías con el ¿?
Tienes que tener la certeza de que te irías con el, sino la tienes, eso solo significa una cosa, necesitas realmente buscar de Jesús, sino lo conoces con mucha mas razón, ya que el mismo dijo: “YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, NADIE VIENE AL PADRE SINO ES POR MI”; si no conoces a cristo, déjame decirte que no te irías con el si el viniera hoy… ya que también en la Biblia dice “AQUELLOS QUE LE CONOCEN Y CREEN EN SU NOMBRE, FUERON DIGNOS DE SER LLAMADOS HIJOS DE DIOS”, el que cree en Jesús y sigue su camino, es digno de ser llamado hijo de Dios, por lo tanto te irías con el si viniera hoy.
Jesús viene pronto, no se sabe cuando, pero puede ser ahora mismo, mañana, el día que sigue, o la semana que sigue, nadie sabe el momento de su venida; pero de lo que es seguro es que el viene en cualquier momento…
Estas tu preparado para irte con el si viniera ahora mismo…
Si no estas seguro, y en tu corazón sientes que quieres irte con el por la eternidad, puedes hacer una pequeña oración de aceptación a Jesús; solamente tienes que repetir estas palabras…
Jesús Cristo, te pido perdón por mis pecados, quiero ser una mejor persona, y quiero aceptarte como mi salvador, como mi Señor, ya que solo tu eres el camino la verdad y la vida, y yo quiero alcanzar la vida eterna contigo en la Nueva tierra y los Nuevos Cielos, de todo corazón te pido que entres en mi vida, renuévame, purifícame, hazme una persona nueva…
AMEN…
Si has hecho esta oración, el Señor Jesús te ha escuchado, y ahora mismo te acompaña, pídele su dirección por medio de su Santo Espíritu, conoce mas sobre el en los Evangelios que están en la Biblia, habla con el mediante la oración, busca a otras personas que confiesen a Jesús como único Señor y Salvador, y congrégate con ellos, el congregarse te ayuda a crecer en el espíritu y en conocimiento sobre Dios y su Hijo Jesús…
Sigue adelante en Cristo, y recuerda que el siempre te amo, ama y te amara; háblale a otros de el…

Bendiciones…

martes, 11 de mayo de 2010

La representación de Jesús y las dos siegas

CONTENIDOS


INTRODUCCIÓN 3
Apocalipsis 19: 11; LA REPRESENTACIÓN DE JESÚS 4
Jesús por su sacrificio en la cruz 5
El Señor Jesús, ha redimido a la humanidad 7
Apocalipsis 14: 14; LAS DOS SIEGAS HECHAS POR DIOS 8
La primera siega 9
La segunda siega 10
REFERENCIAS 12


INTRODUCCIÓN



En el presente documento se pretende hacer un pequeño análisis sobre la representación que se hace de Jesús en Apocalipsis 19: 11, y la descripción que se hace en Apocalipsis 14: 14, que se refiere a las dos siegas que Dios hace de la tierra.
Estos dos hechos tienen su relación, ya que se puede citar al evangelio según San Juan, donde Jesús dice:
“Jn 15: 1»Yo soy la vida verdadera y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará,* para que lleve más fruto. 3Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.c4Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí”
Tenemos un propósito en la tierra, el cual es voluntad de Dios, y el mismo por medio de Jesús recogerá los frutos.
Así pues, se ofrecerá continuación, algunos comentarios y conclusiones a las que se llega con el análisis de estos dos pasajes Apocalípticos…


Apocalipsis 19: 11; LA REPRESENTACIÓN DE JESÚS

“APO 19: 11 entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 12Sus ojos eran como llama de fuego, en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo. 13Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios 14Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. 15De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro, Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso." 16En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores”

Este pasaje, nos presenta el poderío y majestad de Jesús, como el victorioso y el Rey de Reyes; es importante para mí el manifestar varios puntos en este pasaje:
1. Se menciona el caballo blanco, al igual que en el pasaje Apo 6: 2, donde se hace referencia a un caballo blanco, cuyo jinete, tenia un arco “Miré, y vi un caballo blanco El que lo montaba tenía un arco y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer”, se puede hacer referencia con esta representación al anticristo, como un imitador de cristo, donde el color blanco se pueda ver como puro, digno, o aceptable ante los hombres a manera de engaño.
2. En el pasaje de Apo 19: 11, se menciona varios aspectos de quien monta a este caballo blanco, como: el que lo montaba se llamaba fiel y verdadero, sus ropas estaban teñidas en sangre, con justicia juzga y pelea, los ejércitos celestiales le siguen, de su boca sale una espada aguda, en su muslo y vestiduras esta escrito Rey de Reyes y Señor de Señores, y el pisa el lagar de la ira de Dios; entre otras características que describen la majestuosa y victoriosa imagen de Jesús.

Jesús por su sacrificio en la cruz, derramo su sangre para el perdón de nuestros pecados, se ofreció a si mismo como cordero, para consumar todos los pecados de la humanidad y darnos el honor de poder entrar al lugar santísimo, por su obra, su sangre representa el nuevo pacto para con nosotros, el cual es para toda lengua y nación.
Este aspecto visto en el punto dos donde se menciona que sus vestiduras están teñidas en sangre, nos refiere al sacrificio hecho por el en la cruz del calvario, y lo que esto significa a nivel espiritual. Ya que Jesús no vino a liberar al hombre de la esclavitud u opresión del hombre, sino vino a libertar al hombre de la esclavitud y la opresión del pecado, que lo hacia impuro y sucio ante los ojos de Dios, su sangre es sinónimo de purificación, y los ritos de sacrificio hechos por generaciones en el pueblo de Israel antes de la venida de Jesús, era la profetisación y simbolismo de lo que Jesús iba a hacer para el perdón de los pecados y ser digno para con Dios como sacrificio único para el rescate del alma del hombre; para este aspecto se puede citar a Hebreos 9: 15, que dice:
“Por eso, Cristo es mediador de un nuevo pacto,5 para que, interviniendo muerte para la remisión de los pecados cometidos bajo el primer pacto/ los llamados reciban la promesa de la herencia eterna, 16pues donde hay testamento, es necesario que conste la muerte del testador,17 porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive.18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre," 19porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la Ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo/ y roció el mismo libro y también a todo el pueblo 20 diciendo: «Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado»."'2además de esto, roció también con la sangre el Tabernáculo y todos los vasos del ministerio.22Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión, 23Fue, pues, necesario que las figuras2 de las cosas celestiales fueran purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores" sacrificios que estos, 24porque no entró Cristo en el santuario hecho por los hombres, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora por nosotros ante Dios.é25Y no entró para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar santísimo cada año con sangre ajena.c26De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los tiempos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. 27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos/ y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que lo esperan”
Como se observa en este pasaje, Jesús representa al sacrificio perfecto, al cordero inmolado, que con su sangre purifica y limpia nuestros pecados. Por tal razón no existe nadie en el mundo ni en el cielo ni en todo lo creado, para cumplir toda la profecía, sino solamente el León de Judá, que ha vencido para ser digno;
“Apo. 5: 6Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Él vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos, 9Y cantaban un cántico nuevo/ diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido* para Dios, de todo linaje, lengua, pueblo y nación; 10 nos has hecho para nuestro Dios un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra”
El Señor Jesús, ha redimido a la humanidad para con Dios, y nos ha hecho dignos de ser hijos de Dios; por todo esto la representación de Jesús en Apo 19: 11, donde lo describe con vestiduras teñidas con sangre, representa todo el sacrificio y el nuevo pacto hecho con nosotros por medio de su sangre, para purificación de nuestros pecados y el poder vivir eternamente por honor de su nombre, que es sobre todo nombre; la gloria y la honra sea para Jesús el Cristo y Salvador de mi alma…


Apocalipsis 14: 14; LAS DOS SIEGAS HECHAS POR DIOS

“Apo 14: 14Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre/ que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda. 15Y otro ángel salió del templo gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: ¡Mete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura! 16El que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra y la tierra fue segada 17Otro ángel salió del templo que está en el cielo, llevando también una hoz aguda. 18Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo: ¡Mete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!». 19El ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 20E1 lagar fue pisado fuera de la ciudad, 5 y del lagar salió sangre' que llegó hasta los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios”

En este pasaje se mencionan dos siegas o cosechas, la primera descrita en los versículos 14 al 16, y la otra en los versículos 17 al 20.
Es importante identificar las diferencias entre estas dos siegas, ya que tienen una representación espiritual.

La primera siega
Inicialmente analizaremos la primera siega, para tal aspecto vale señalar la figura de quien es el que hace la siega, que según el pasaje da la siguiente descripción:
“Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda”
Esta representación señala a Jesús en su papel de juez y justo, que segara a su pueblo según sus obras, con justicia juzgara, porque sufrió en condición humana, y entiende nuestros sufrimientos y nuestras debilidades; ya que si permanecemos en Jesús y cuidamos sus mandamientos, nuestro fruto será recogido.
“Jn 15: 1»Yo soy la vida verdadera y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5»Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer 6El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden. 7Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho. 8En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”
Jesús es el dador de vida, el que esta en Jesús fruto bueno da, y el lo recoge para esperar mas, como buena semilla que da 1 por 100, y 100 por 1000.

La segunda siega
La segunda siega es realizada por otro Ángel con una os aguda que sale del templo que esta en el cielo, al cual otro Ángel que salio del altar el cual tenia el poder del fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo: ¡Mete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!». El ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios.
Esta siega, es la que Dios hace para el resto de hombres y naciones, que han dado frutos sin Cristo; por tal motivo son segados para ser echados en el lagar de la ira de Dios, el cual es pisado por el único digno de hacerlo que es Jesús; “Apo. 19: 15. De su boca sale una espada aguda5 para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro/ Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso”
Esta segunda siega se consuma en el capitulo 20 de Apocalipsis:
“Apo 20: 11 Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos. 12Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 13El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda, 15El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.”

En este pasaje se ve el juicio de Dios para con los hombres que no aceptaron a Jesús como Señor y Salvador, sus obras buenas y malas son juzgadas por el gran Juez, y no hallándose en el libro de la vida cada uno es condenado al lago de fuego que es la muerte segunda. Esta es la segunda siega del Señor.
Las dos siegas son contrapuestas, ya que la primera es para recoger los frutos del pueblo de Cristo y regocijo en Jesús por la hora de su regreso; en cambio la segunda siega, es la manifestación de la ira de Dios para con los que moran en el mundo y posteriormente el juicio del trono blanco a la muerte segunda.
Toda la Gloria sea a Jesús por su gracia nos ha salvado de perecer y la vida nos a dado por honor a su nombre y su gloriosa victoria…


REFERENCIAS

Apo. 5: 6Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero^ como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos,g los cuales son los siete espíritus'' de Dios enviados por toda la tierra. 7É1 vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos/9Y cantaban un cántico nuevo/ diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido* para Dios, de todo linaje, lengua, pueblo y nación; 10 nos has hecho para nuestro Dios un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra».™

APO 19: 11 entonces vi el cielo abierto," y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero," y con justicia juzga0 y pelea. 12Sus ojos eran como llama de fuego/ en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo. 13Estaba vestido de una ropa teñida en sangre* y su nombre es: La Palabra de Dios/ 14Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. 15De su boca sale una espada aguda5 para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro/ Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso." 16En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores/


Heb. 9: 15Por eso, Cristo es mediador de un nuevo pacto,5 para que, interviniendo muerte para la remisión de los pecados cometidos bajo el primer pacto/ los llamados reciban la promesa de la herencia eterna, 16pues donde hay testamento, es necesario que conste la muerte del testador,17 porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive.18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre," 19porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la Ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo/ y roció el mismo libro y también a todo el pueblo 20 diciendo: «Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado»."'2además de esto, roció también con la sangre el Tabernáculo y todos los vasos del ministerio.x22Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión/
23Fue, pues, necesario que las figuras2 de las cosas celestiales fueran purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores" sacrificios que estos, 24porque no entró Cristo en el santuario hecho por los hombres, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora por nosotros ante Dios.é25Y no entró para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar santísimo cada año con sangre ajena.c26De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los tiempos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. 27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos/ y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que lo esperan.


Apo 14: 14Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre/ que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda. 15Y otro ángel salió del templo gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: «¡Mete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura\».q 16E1 que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra y la tierra fue segada/
17Otro ángel salió del templo que está en el cielo, llevando también una hoz aguda. 18Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo: «¡Mete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!». 19E1 ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 20E1 lagar fue pisado fuera de la ciudad,5 y del lagar salió sangre' que llegó hasta los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios.

Apo 20: 11 Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él/ de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos. 12Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida.™ Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras." 13E1 mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades" entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego.0 Esta es la muerte segunda/ 15E1 que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.



Jn 15: 1»Yo soy la vida verdadera y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará,* para que lleve más fruto. 3Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.c4Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
5»Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacera 6E1 que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden.e 7Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros/pedid todo lo que queráis y os será hecho.g 8En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor*

Diferencias y similitudes entre Jesús y el anticristo

Contenido

Contenido 2
INTRODUCCIÓN 3
LA IMAGEN DE JESÚS 4
LA FIGURA DEL ANTICRISTO 6
SEMEJANSAS Y DIFERENCIAS ENTRE EL MESIAS Y EL ANTICRISTO 7
Referencias: 9


INTRODUCCIÓN

Seguidamente se pretende elaborar un pequeño panorama entre dos reinos y sus representantes en este mundo; primeramente se exalta el nombre de Jesús, como el representante del poder de Dios para los hombres, y cuya imagen representa la salvación del ser humano; así también a su antónimo cuya figura responde al nombre dado como anticristo, quien representa al reino del mal, y su principal motivo es destruir la imagen de Jesús por diversos medios.
Las diferencias y similitudes entre estos dos representantes se expondrán durante el desarrollo de las temáticas a exponer.


LA IMAGEN DE JESÚS

En esta primera parte del presente escrito; se procede a desposar algunas características de Jesús, para representar el panorama de su obra y ministerio.
El hombre en sus inicios cometió pecado contra Dios, así pues el Santo Padre, ha ofrecido en diferentes momentos de la historia del hombre, medios para tener gracia con Dios, pero todo esto ha sido con el propósito de preparar al hombre para recibir la liberación de su alma por medio de Jesús Cristo y su sacrificio en la cruz.
Así pues, se procede a ampliar las principales características del ministerio de Jesús.

Jesús es sinónimo de Salvador, nombre dado por Dios para ponerlo ante los hombres, en su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en el no se pierda, mas tenga vida eterna. Jesús nace con un glorioso propósito por Dios, su misión, es libertar al hombre espiritualmente del reino del mal.
También Jesús es reconocido como el Profetizado Mesías, cuya obra es libertar al hombre del engaño del diablo.
Jesús vino a este mundo para servir, tomando una posición de siervo de Dios, cuya figura es como servidor del reino de su Padre Celestial, y cuya gloria es para Dios; de tal modo que el siervo se regocija por servir para la obra de su Padre Celestial.
Jesús es emisario de la verdad de Dios para los hombres, su palabra es poderosa, se asemeja a la espada aguda de doble filo, también se puede asemejar al poder de la voluntad de Dios.
Su victoria en la cruz, le engrandece en poder y majestad, por ello su nombre es sobre todo nombre, y es llamado Rey de Reyes y Señor de Señores.
El sacrificio de Jesús en la cruz, es la redención de los hombres para con Dios, su sangre y sufrimiento, nos limpia de todo pecado e inmundicia; en este respecto a Jesús se le denomina Cordero Inmulado, como reconocimiento de su sacrificio por nosotros.
La otra similitud y nombre dado a Jesús, es El León de Judá, como lleno de poder y majestad, su gloria y poder hace alusión a este nombre. Es nombrado León por poder y majestad, y Judá, por tener su raíz en la descendencia de la casa de David; el poder de Jesús es sinónimo de victoria, ya que vino para vencer y ha vencido.
Jesús, es el máximo representante del poder de Dios ante los hombres, la salvación del ser humano es únicamente por medio de Jesús; ya que Jesús vino a este mundo en condición de hombre, padeció en condición de hombre, fue tentado en condición de hombre y al final venció; por tal razón Dios exalto su nombre por sobre todo nombre, el camino, la verdad, y la vida, esta en Jesús, la única forma de que el hombre se salve esta en el.
Debido a su gran Obra, Jesús a redimido al hombre para con el Padre, y abrió el camino para poder alcanzar la gracia de Dios por medio suyo y de su obra.
Jesús, pago por nosotros y por todos los hombres sin acepción, el precio de los pecados con su vida, así que ya por su sacrificio nuestros pecados son perdonados.
Jesús manifiesta el Amor de Dios para con los hombres, ya que su obra y gloria fue inspirada por el Amor de Dios para con el mismo.
El que vive, es porque acepta la obra de Jesús, y su nombre esta en el libro de la vida eterna de Dios, por tanto el que sigue a Cristo, vivo esta.
Jesús fue anunciado por profetas ante de su llegada a este mundo, su misión también fue profetizada, y su victoria también, así como también su segunda venida también esta profetizada.
El que sigue a Jesús, siervo de Dios es, y su nombre esta en el, así como su sello por el Espíritu Santo.
La iglesia del Cordero, es la esposa de Jesús, y compone a todos los que formamos parte de su pueblo escogido y que aceptamos su nombre y nos limpiamos con su sangre.


LA FIGURA DEL ANTICRISTO

En esta sección del presente escrito, se pretende ofrecer el panorama de la figura del anticristo. Cuyo reflejo es del reino del mal.
El anticristo, como su nombre lo indica, es aquel espíritu que se opone al nombre de Jesús y su obra así como también a su reino, y pretende mermar la figura de Jesús.
El reino del anticristo es puesto por el diablo en la tierra, por tanto el anticristo es un servidor del mal.
En los libros de Daniel y Apocalipsis, se ve una característica principal de este espíritu, ya que su boca esta llena de blasfemas contra Dios y su Reino.
El espíritu del anticristo se manifestara en un ser humano, levantado por el mal; cuya autoridad será terrenal, y así mismo su reino.
Tomara el liderazgo del mundo, y engañara a las naciones bajo el engaño de un falso profeta y del dragón.
Unirá a las naciones bajo el engaño del mal, ya que los que no están en Dios le seguirán.
Los falsos profetas que se han levantado y se levantaran, han señalado su reino como digno y aceptable para el mundo.
En su surgimiento, el anticristo, será herido de muerte, se sanara o recuperara, y debido a esto su imagen será adorada, propiciado por un falso profeta.
Los que no estén en el libro de la vida de Dios, serán engañados y seguirán su reino.
Su nombre será la marca de la bestia, y quien lo portara le sirve a el y al mal.
La gran ramera, le otorgara su autoridad, pero este la destruirá.



SEMEJANSAS Y DIFERENCIAS ENTRE EL MESIAS Y EL ANTICRISTO

Semejanzas:

La condición de humano:
Las dos figuras tienen una condición humana, ante los hombres; la diferencia esta en que Jesús es el vencedor por parte del Reino de Dios, y el anticristo es el enviado por el mal para mover al mundo contra el Mesías.
Poder y autoridad:
Los dos tienen poder y autoridad; la diferencia esta, en que Jesús tiene autoridad sobre todo nombre, el anticristo, solamente tiene autoridad terrenal.
Presencia de seguidores:
Los dos tienen sus seguidores; claramente, los que estén en el libro de la vida, serán aquellos que siguen a Cristo, los que no estén en el libro de la vida siguen al mal.
Profecía:
Las profecías han mencionado a ambos, así como también profetas los han señalados; Jesús ha sido profetizado como el libertador de los hombres del gran mentiroso; el anticristo ha sido profetizado como el usurpador y bestia que liderara las naciones contra Dios y su Reino; existirán profetas falsos que profetizarán y harán señales para que el nombre de la bestia sea adorado y exaltado.
Adoración:
Los dos serán adorados por el hombre; Jesús, es digno de Honra, Gloria y Alabanza, ya que es Rey de Reyes y Señor de Señores y que le aceptamos como único salvador; el anticristo, será adorado por los hombres que le aceptaron como dios por causa del falso profeta.
Las marcas:
Dios sella a sus elegidos con su sello; la bestia manda a marcar con su nombre y su marca


Diferencias:

Sus reinos:
Jesús representa al reino del bien, en cuanto el anticristo representa al reino del mal.
Dominio:
Jesús tiene el dominio y poder sobre la vida, y todo aquel que vive es porque le recibió; el anticristo, tiene un dominio terrenal, viene a reinar sobre aquellos que no aceptaron el nombre de Jesús.
La imagen de la mujer como pueblo:
La iglesia como esposa del Cordero que somos el pueblo de Dios, y es llevado a la vida eterna; la gran ramera, como pueblo pagano que es utilizada para el reino del anticristo y llevada a la perdición.


Referencias:


APA 1: 12Me volví para ver la voz que hablaba conmigo. Y vuelto, ví siete candelabros de oro, 13y en medio de los siete candelabros a uno semejante al Hijo del hombre/ vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y tenía el pecho ceñido con un cinto de oro. 14Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana,6 como nieve; sus ojos, como llama de fuego. 15Sus pies eran semejantes al bronce pulido, refulgente como en un horno, y su voz como el estruendo de muchas aguasA 16En su diestra tenía siete estrellas/ de su boca salía una espada aguda de dos filos' y su rostro era como el sol cuando resplandece con toda su fuerza.

ss 1.13-15 Cf. la visión de Dn 10.5-6.
'' 1.16 Espada aguda de dos filos: Cf. Ap 19.15; cf. también Is 49.2; Heb 4.12.
ee 1.14 Sus cabellos eran blancos como blanca lana: Cf. Dn 7.9.
dd 1.13 Semejante al Hijo del hombre: Ap 14.14; cf. Dn 7.13. Véase Hijo del hombre en la Concordancia temática.

APO 1: 17Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. Y él puso su diestra sobre mí/ diciéndome: «No temas. Yo soy el primero y el último,* 18el que vive. Estuve muerto, pero vivo por los siglos de los siglos, amén/ Y tengo las llaves™ de la muerte y del Hades." 19Escribe, pues, las cosas que has visto, las que son y las que han de ser después de estas. 20Respecto al misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles" de las siete iglesias, y los siete candelabros que has visto son las siete iglesias.

APO 5: 1 Vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos." 2Y vi un ángel poderoso que pregonaba a gran voz: «¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?». 3Pero ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni siquiera mirarlo. 4Y lloraba yo mucho, porque no se hallaba a nadie que fuera digno de abrir el libro, ni siquiera de mirarlo. 5Entonces uno de los ancianos me dijo: «No llores, porque el León de la tribu de Judá,é la raíz de David,c ha vencido^ para abrir el libro y desatar sus siete sellos».6
6Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero^ como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos,g los cuales son los siete espíritus'' de Dios enviados por toda la tierra. 7É1 vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos/9Y cantaban un cántico nuevo «Digno eres de tomar el libro

b b 5.5 El León de la tribu de Judá: imagen tomada de Gn 49.9-10, pasaje tradicionalmente entendido como alusión al Mesías. En la literatura judaica de la época, el león aparece como figura del Mesías, vencedor del mal.
ff 5.6 Cordero: Cf. Is 53.7,10-12, y véase Jn 1.29 n. En el Apocalipsis no es raro que se combinen diversos símbolos, incluso algunos opuestos entre sí (león-cordero). El Cordero sacrificado permanece en pie como símbolo del Cristo que ha salido victorioso mediante su sufrimiento y su muerte. Cf. Le 24.26; Hch 8.32-35; 1 P 1.18-19.
gg 5.6 El cuerno es símbolo frecuente de fuerza y de poder (Dn 7.7-8.20-24; Ap 17.3, 7). Los siete cuernos representan la plenitud del poder de Cristo, el Cordero (cf. Mt 28.18; 1 Co 1.24). Respecto a la imagen de los siete ojos, cf. Zac 4.10.
APO 6: entonces vi que el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir con una voz como de trueno: «¡Ven!».
2Miré, y vi un caballo blanco.c El que lo montaba tenía un arco y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer.

APO 13: ^e paréa sobre la arena del mar* y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos: en sus cuernos tenía diez diademas, y sobre sus cabezas, nombres de blasfemia^ 2La bestia que vi era semejante a un leopardo/ sus pies eran como de oso y su boca como boca de león. El dragón le dio su poder, su trono y gran autoridad.6 3Vi una de sus cabezas como herida de muerte/ pero su herida mortal fue sanada. Toda la tierra se maravilló en pos de la bestia, 4y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: «¿Quién como la bestia y quién podrá luchar contra ella?»
5También se le dio boca que hablaba arrogancias y blasfemias, y se le dio autoridad para actuar por cuarenta y dos meses.g 6Y abrió su boca para blasfemar contra Dios/ para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo y de los que habitan en el cielo. 7Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos/ También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación/ 8La adoraron todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no estaban escritos desde el principio del mundo en el libro de la vida* del Cordero que fue inmolado/9Si alguno tiene oído, oiga: 10 «Si alguno lleva en cautividad, a cautividad irá.
Si alguno mata a espada,
a espada será muerto».™ Aquí está" la perseverancia y la fe de los santos.
1 después vi otra bestia que subía de la tierra. Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón. 12Ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia," cuya herida mortal fue sanada.013También hace grandes señales, de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 14Engaña a los habitantes de la tierra^ con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que le hagan una imagen a la bestia que fue herida de espada y revivió. 15Se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablara e hiciera matar a todo el que no la adorara. 16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente,q 17y que ninguno pudiera comprar ni vender, sino el que tuviera la marca o el nombre de la bestia o el número de su nombre.


dd 13.1-2 Cf. Ap 11.7; 17.3,7-12. La bestia que sale del mar reúne las características de las cuatro bestias de Dn 7.1-8. Se muestra como una imitación grotesca del Cordero (véase 13.3 n.), en probable representación del Anticristo. Los primeros lectores del libro podían ver en esta bestia un símbolo del imperio romano, con su culto al emperador como a un dios y con la persecución contra los cristianos. Este monstruo puede simbolizar también a cualquier potencia humana que se levante contra Dios.
•^13.3 Como herida de muerte: La misma expresión griega se aplica al Cordero en Ap 5.6; aquí la bestia aparece como una grotesca caricatura de aquel.
JJ 13.7 Sobre toda... nación: Cf. Ap 5.9; otro aspecto de la grotesca imitación del Cordero. Véase 13.1-2 n.
00 13.12 Herida mortal: Véase 13.3 n.
qq 13.16 Una marca: imitación burlesca (véase 13.1-2 n.) del sello de Dios en ¡afrente de los suyos (Ap 7.2-3; 14.1).


18Aquí hay'" sabiduría. El que tiene entendimiento cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.5

APO 17: 1^ino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas y habló conmigo, diciendo: «Ven acá y te mostraré la sentencia contra la gran ramera,* la que está sentada sobre muchas aguas.c2Con ella han fornicado los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación».'3'
3Me llevó en el Espíritu6 al desierto/y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, piedras preciosas y perlas,g y tenía en la mano un cáliz de oro'' lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. 5En su frente tenía un nombre escrito, un misterio: «Babilonia' la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra».
6Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los mártires de Jesús/
Cuando la vi quedé asombrado con gran asombro.
7E1 ángel me dijo: «¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer y de la bestia que la lleva, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos. 8La bestia que has visto era y no es, y está para subir del abismo* e ir a perdición. Los habitantes de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida' desde la fundación del mundo, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.™
9»Esto, para la mente que tenga sabiduría:" Las siete cabezas son siete montes" sobre los cuales se sienta la mujer,010y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es y el otro aún no ha venido, y cuando venga deberá durar breve tiempo. nLa bestia que era y no es, es también el octavo, y es uno de los siete y va a la perdición/ 12Los diez cuernos que has visto son diez reyes* que aún no han recibido reino; pero recibirán autoridad como reyes por una hora, juntamente con la bestia. 13Estos tienen un mismo propósito: entregarán su poder y autoridad a la bestia. 14Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá/ porque es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados, elegidos y fieles».5
15También me dijo: «Las aguas que has visto, donde se sienta la ramera, son pueblos,
muchedumbres, naciones y lenguas/ 16Y los diez cuernos que viste, y la bestia, aborrecerán a la ramera, la dejarán desolada y desnuda, devorarán sus carnes y la quemarán con fuego." 17Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo y dar su reino a la bestia hasta que se hayan cumplido las palabras de Dios. 18Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra».v

ff\1.3 La bestia, la misma de Ap 13.1, con sus siete cabezas y diez cuernos, parece simbolizar al imperio romano y su religión pagana; la mujer, a la ciudad de Roma. Los nombres de blasfemia pueden ser los títulos divinos dados a los emperadores romanos. Aparece aquí un contraste simétrico: la bestia es una imitación diabólica del Cordero (véase Ap 13.1-2 n.), y la ramera, que corresponde a la ciudad pagana, es a su vez una imitación grotesca de la esposa del Cordero (véase Ap 19.7-8 n.).

APO 19: 11 entonces vi el cielo abierto," y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero," y con justicia juzga0 y pelea. 12Sus ojos eran como llama de fuego/ en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo. 13Estaba vestido de una ropa teñida en sangre* y su nombre es: La Palabra de Dios/ 14Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. 15De su boca sale una espada aguda5 para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro/ Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso." 16En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores/

nn 19.11 Fiel y Verdadero: atributos de Jesucristo (Ap 3.14; cf. Jn 1.17). Véase también 3.14 nota q.

Este lenguaje corresponde al género literario llamado «apocalíptico» (véase Introducción a Daniel). Los profetas del AT, como Isaías (caps. 24-27), Joel (cap. 2), Ezequiel (caps. 1 y 40-48) y, sobre todo, Daniel (caps. 7-12) y Zacarías (caps. 1-6) utilizaron ese género literario, el cual alcanzó su mayor divulgación en los medios judíos a partir del s. II a.C.

Jesucristo, Jesús Todo el NT habla de Jesucristo. Aquí se reúnen los principales acontecimientos narrados en los evangelios.
(a) Antepasados Mt 1.1-17; Le 3.23-38.
(b) Concepción, nacimiento y niñez Mt 1.18-2.23; Le 1.26-2.52.
(c) Bautismo y tentaciones Mt 3.1-4.11; Me 1.9-13; Le 3.21-4.13.
(d) Actividad en Galilea y regiones vecinas Mt 4.12-18.35; Me 1.14-9.50; Le 4.14-9.50; Jn 2.1-12; 4.43-54; 6.1-7.9.
(e) Actividad en Jerusalén (según Jn) Jn 2.13-3.21; 5.1-47; 7.10-10.39.
(f) Actividad en Samaría (según Jn) Jn 4.1-42.
(g) Viaje a Jerusalén Mt 19.1-20.34; Me 10.1-52; Le 9.51-19.27.
(h) Última actividad en Jerusalén Mt 21.1-26.16; Me 11.1-14.11; Le 19.28-22.6; Jn
12.12-50. (i) Última cena, pasión y muerte Mt 26.17-27.66; Me 14.12-15.47; Le 22.7-23.56a; Jn
13-19. (j) Resurrección y apariciones Mt 28; Me 16; Le 24.1-49; Jn 20-21; Hch 1.2b-8; 1 Co
15.4-7. (k) Ascensión Le 24.50-53; Hch 1.9-11. Véanse también Introducción al NT, y las palabras Milagros; Muerte; Parábolas; Reino de Dios ; Resurrección; Sermones. Y véanse, además, los siguientes títulos dados a Jesús: Cristo; Hijo de David; Hijo de Dios; Hijo del hombre; Maestro; Mesías; Profeta; Salvador; Siervo del Señor; Sumo sacerdote.



Mesías Palabra de origen hebreo, que significa «ungido», «consagrado», lo mismo que su equivalente griego, Cristo. [AT] En el AT se aplica a:
- los sacerdotes Ex 28.41; Lv 4.3.
-los reyes 1 S2.10; 10.1; 16.3; Sal 2.2*; 110; Is 45.1*; Dn 9.25. Véase Introducción a Salmos.
- el siervo del Señor Is 61.1*.
- los patriarcas Sal 105.15.
[NT] En el NT, todos los libros (exceptuado 3 Jn) usan este título, por lo general en su forma griega, para referirse a Jesús, como la persona por medio de la cual Dios, cumpliendo sus promesas hechas al pueblo de Israel, lleva a cabo su acción salvadora. Aquí se indican algunos aspectos especiales:
(a) Prometido por Dios Le 1.68-75; 2.26; Hch 18.28; Ro 1.2-4.
(b) Anuncio de su concepción y nacimiento Mt 1.20-21; Le 1.3 0-3 8; 2.10-11.
(c) Reconocido por sus discípulos Mt 16.16; Jn 1.41; 4.29; 6.69; 11.27.
(d) Proclamado a toda la humanidad Hch 2.36; 5.42; 9.22; 1 Co 1.23.
(e) Confesado por los cristianos 1 Jn 2.22-23; 5.1.
Véanse también Cristo; Jesucristo e Introducción al NT. Muchas palabras de este Concordancia temático hacen referencia a Cristo.


Anticristo Alguien que se opone a Cristo o que pretende ocupar su lugar 1 Jn 2.18*; 2 Jn 7; Ap 13.1-2*.

Blasfemia
[NT] (a) Ofensa a Dios Mt 9.3*; 26.65; Jn 10.33, 36; Ap 13.5-6. (b) Contra el Espíritu Santo Me 3.29, 30*.

Maestro
[AT] (a) En general Sal 119.99; Pr 5.13; Is 30.20.
(b) Maestro de coro Sal 4*. [NT] (a) Referido a Jesús Mt 8.19; 22.16, 24, 36; 23.8; Me 4.38; 10.17; Jn3.2; 13.13-14.
(b) Maestros judíos de la Ley Mt 5.20; 7.29; 23.2-36; Me 15.1; Jn 3.10; Hch4.5; 23.9. Véase Introducción al NT.
(c) Maestros de la iglesia Hch 13.1; 1 Co 12.28-29; Ef 4.11; 2 Ti 1.11; Stg 3.1.
(d) Falsos maestros 2 Ti 4.3; 2 P 2.1.