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martes, 11 de mayo de 2010

La representación de Jesús y las dos siegas

CONTENIDOS


INTRODUCCIÓN 3
Apocalipsis 19: 11; LA REPRESENTACIÓN DE JESÚS 4
Jesús por su sacrificio en la cruz 5
El Señor Jesús, ha redimido a la humanidad 7
Apocalipsis 14: 14; LAS DOS SIEGAS HECHAS POR DIOS 8
La primera siega 9
La segunda siega 10
REFERENCIAS 12


INTRODUCCIÓN



En el presente documento se pretende hacer un pequeño análisis sobre la representación que se hace de Jesús en Apocalipsis 19: 11, y la descripción que se hace en Apocalipsis 14: 14, que se refiere a las dos siegas que Dios hace de la tierra.
Estos dos hechos tienen su relación, ya que se puede citar al evangelio según San Juan, donde Jesús dice:
“Jn 15: 1»Yo soy la vida verdadera y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará,* para que lleve más fruto. 3Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.c4Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí”
Tenemos un propósito en la tierra, el cual es voluntad de Dios, y el mismo por medio de Jesús recogerá los frutos.
Así pues, se ofrecerá continuación, algunos comentarios y conclusiones a las que se llega con el análisis de estos dos pasajes Apocalípticos…


Apocalipsis 19: 11; LA REPRESENTACIÓN DE JESÚS

“APO 19: 11 entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 12Sus ojos eran como llama de fuego, en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo. 13Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios 14Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. 15De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro, Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso." 16En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores”

Este pasaje, nos presenta el poderío y majestad de Jesús, como el victorioso y el Rey de Reyes; es importante para mí el manifestar varios puntos en este pasaje:
1. Se menciona el caballo blanco, al igual que en el pasaje Apo 6: 2, donde se hace referencia a un caballo blanco, cuyo jinete, tenia un arco “Miré, y vi un caballo blanco El que lo montaba tenía un arco y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer”, se puede hacer referencia con esta representación al anticristo, como un imitador de cristo, donde el color blanco se pueda ver como puro, digno, o aceptable ante los hombres a manera de engaño.
2. En el pasaje de Apo 19: 11, se menciona varios aspectos de quien monta a este caballo blanco, como: el que lo montaba se llamaba fiel y verdadero, sus ropas estaban teñidas en sangre, con justicia juzga y pelea, los ejércitos celestiales le siguen, de su boca sale una espada aguda, en su muslo y vestiduras esta escrito Rey de Reyes y Señor de Señores, y el pisa el lagar de la ira de Dios; entre otras características que describen la majestuosa y victoriosa imagen de Jesús.

Jesús por su sacrificio en la cruz, derramo su sangre para el perdón de nuestros pecados, se ofreció a si mismo como cordero, para consumar todos los pecados de la humanidad y darnos el honor de poder entrar al lugar santísimo, por su obra, su sangre representa el nuevo pacto para con nosotros, el cual es para toda lengua y nación.
Este aspecto visto en el punto dos donde se menciona que sus vestiduras están teñidas en sangre, nos refiere al sacrificio hecho por el en la cruz del calvario, y lo que esto significa a nivel espiritual. Ya que Jesús no vino a liberar al hombre de la esclavitud u opresión del hombre, sino vino a libertar al hombre de la esclavitud y la opresión del pecado, que lo hacia impuro y sucio ante los ojos de Dios, su sangre es sinónimo de purificación, y los ritos de sacrificio hechos por generaciones en el pueblo de Israel antes de la venida de Jesús, era la profetisación y simbolismo de lo que Jesús iba a hacer para el perdón de los pecados y ser digno para con Dios como sacrificio único para el rescate del alma del hombre; para este aspecto se puede citar a Hebreos 9: 15, que dice:
“Por eso, Cristo es mediador de un nuevo pacto,5 para que, interviniendo muerte para la remisión de los pecados cometidos bajo el primer pacto/ los llamados reciban la promesa de la herencia eterna, 16pues donde hay testamento, es necesario que conste la muerte del testador,17 porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive.18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre," 19porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la Ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo/ y roció el mismo libro y también a todo el pueblo 20 diciendo: «Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado»."'2además de esto, roció también con la sangre el Tabernáculo y todos los vasos del ministerio.22Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión, 23Fue, pues, necesario que las figuras2 de las cosas celestiales fueran purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores" sacrificios que estos, 24porque no entró Cristo en el santuario hecho por los hombres, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora por nosotros ante Dios.é25Y no entró para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar santísimo cada año con sangre ajena.c26De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los tiempos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. 27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos/ y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que lo esperan”
Como se observa en este pasaje, Jesús representa al sacrificio perfecto, al cordero inmolado, que con su sangre purifica y limpia nuestros pecados. Por tal razón no existe nadie en el mundo ni en el cielo ni en todo lo creado, para cumplir toda la profecía, sino solamente el León de Judá, que ha vencido para ser digno;
“Apo. 5: 6Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Él vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos, 9Y cantaban un cántico nuevo/ diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido* para Dios, de todo linaje, lengua, pueblo y nación; 10 nos has hecho para nuestro Dios un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra”
El Señor Jesús, ha redimido a la humanidad para con Dios, y nos ha hecho dignos de ser hijos de Dios; por todo esto la representación de Jesús en Apo 19: 11, donde lo describe con vestiduras teñidas con sangre, representa todo el sacrificio y el nuevo pacto hecho con nosotros por medio de su sangre, para purificación de nuestros pecados y el poder vivir eternamente por honor de su nombre, que es sobre todo nombre; la gloria y la honra sea para Jesús el Cristo y Salvador de mi alma…


Apocalipsis 14: 14; LAS DOS SIEGAS HECHAS POR DIOS

“Apo 14: 14Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre/ que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda. 15Y otro ángel salió del templo gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: ¡Mete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura! 16El que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra y la tierra fue segada 17Otro ángel salió del templo que está en el cielo, llevando también una hoz aguda. 18Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo: ¡Mete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!». 19El ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 20E1 lagar fue pisado fuera de la ciudad, 5 y del lagar salió sangre' que llegó hasta los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios”

En este pasaje se mencionan dos siegas o cosechas, la primera descrita en los versículos 14 al 16, y la otra en los versículos 17 al 20.
Es importante identificar las diferencias entre estas dos siegas, ya que tienen una representación espiritual.

La primera siega
Inicialmente analizaremos la primera siega, para tal aspecto vale señalar la figura de quien es el que hace la siega, que según el pasaje da la siguiente descripción:
“Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda”
Esta representación señala a Jesús en su papel de juez y justo, que segara a su pueblo según sus obras, con justicia juzgara, porque sufrió en condición humana, y entiende nuestros sufrimientos y nuestras debilidades; ya que si permanecemos en Jesús y cuidamos sus mandamientos, nuestro fruto será recogido.
“Jn 15: 1»Yo soy la vida verdadera y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5»Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer 6El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden. 7Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho. 8En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”
Jesús es el dador de vida, el que esta en Jesús fruto bueno da, y el lo recoge para esperar mas, como buena semilla que da 1 por 100, y 100 por 1000.

La segunda siega
La segunda siega es realizada por otro Ángel con una os aguda que sale del templo que esta en el cielo, al cual otro Ángel que salio del altar el cual tenia el poder del fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo: ¡Mete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!». El ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios.
Esta siega, es la que Dios hace para el resto de hombres y naciones, que han dado frutos sin Cristo; por tal motivo son segados para ser echados en el lagar de la ira de Dios, el cual es pisado por el único digno de hacerlo que es Jesús; “Apo. 19: 15. De su boca sale una espada aguda5 para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro/ Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso”
Esta segunda siega se consuma en el capitulo 20 de Apocalipsis:
“Apo 20: 11 Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos. 12Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 13El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda, 15El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.”

En este pasaje se ve el juicio de Dios para con los hombres que no aceptaron a Jesús como Señor y Salvador, sus obras buenas y malas son juzgadas por el gran Juez, y no hallándose en el libro de la vida cada uno es condenado al lago de fuego que es la muerte segunda. Esta es la segunda siega del Señor.
Las dos siegas son contrapuestas, ya que la primera es para recoger los frutos del pueblo de Cristo y regocijo en Jesús por la hora de su regreso; en cambio la segunda siega, es la manifestación de la ira de Dios para con los que moran en el mundo y posteriormente el juicio del trono blanco a la muerte segunda.
Toda la Gloria sea a Jesús por su gracia nos ha salvado de perecer y la vida nos a dado por honor a su nombre y su gloriosa victoria…


REFERENCIAS

Apo. 5: 6Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero^ como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos,g los cuales son los siete espíritus'' de Dios enviados por toda la tierra. 7É1 vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos/9Y cantaban un cántico nuevo/ diciendo: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido* para Dios, de todo linaje, lengua, pueblo y nación; 10 nos has hecho para nuestro Dios un reino y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra».™

APO 19: 11 entonces vi el cielo abierto," y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero," y con justicia juzga0 y pelea. 12Sus ojos eran como llama de fuego/ en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo. 13Estaba vestido de una ropa teñida en sangre* y su nombre es: La Palabra de Dios/ 14Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. 15De su boca sale una espada aguda5 para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro/ Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso." 16En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores/


Heb. 9: 15Por eso, Cristo es mediador de un nuevo pacto,5 para que, interviniendo muerte para la remisión de los pecados cometidos bajo el primer pacto/ los llamados reciban la promesa de la herencia eterna, 16pues donde hay testamento, es necesario que conste la muerte del testador,17 porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive.18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre," 19porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la Ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo/ y roció el mismo libro y también a todo el pueblo 20 diciendo: «Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado»."'2además de esto, roció también con la sangre el Tabernáculo y todos los vasos del ministerio.x22Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión/
23Fue, pues, necesario que las figuras2 de las cosas celestiales fueran purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores" sacrificios que estos, 24porque no entró Cristo en el santuario hecho por los hombres, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora por nosotros ante Dios.é25Y no entró para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar santísimo cada año con sangre ajena.c26De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los tiempos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. 27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos/ y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que lo esperan.


Apo 14: 14Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre/ que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda. 15Y otro ángel salió del templo gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: «¡Mete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura\».q 16E1 que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra y la tierra fue segada/
17Otro ángel salió del templo que está en el cielo, llevando también una hoz aguda. 18Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo: «¡Mete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!». 19E1 ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 20E1 lagar fue pisado fuera de la ciudad,5 y del lagar salió sangre' que llegó hasta los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios.

Apo 20: 11 Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él/ de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos. 12Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida.™ Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras." 13E1 mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades" entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego.0 Esta es la muerte segunda/ 15E1 que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.



Jn 15: 1»Yo soy la vida verdadera y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará,* para que lleve más fruto. 3Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.c4Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
5»Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacera 6E1 que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden.e 7Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros/pedid todo lo que queráis y os será hecho.g 8En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor*

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